miércoles, 30 de octubre de 2013

Identidad en nuestros días

La globalización es un elemento muy útil, ya que nos puede ayudar en cuanto a expandir nuestras costumbres y aprender sobre otros.

Chile es el líder en el ranking de la globalización en América Latina, la mayoría de nuestra población sabe aprovechar bien este cambio, pero una parte de Chile está cambiando radicalmente, perdiendo su identidad propia.

Mucha gente culpa a la globalización, como responsable de la pérdida de una serie de características que definen a un chileno, pero la realidad es que hoy con la búsqueda de una identidad propia, nos dejamos influenciar.

“La neurosis parental, nos va creando un disfraz”, dice Jodorowsky, y tiene razón, ya que de pequeños nos imponen un carácter, una forma de comportarse y se encierran en eso, es por esto que cuando los niños crecen, se ven más influenciados por la moda, ya que buscan crearse un espacio propio en donde destacar por ser uno mismo y no caer en la categoría de país, ya que una persona no representa a todo Chile.

Los medios de comunicación han tenido un papel importante en cuanto a nuestra identidad, el problema quizá es que nuestra autoestima es demasiado baja, por eso nos vemos fuertemente influenciados por la televisión, Internet, etc. El ejemplo más claro de esto es la televisión, algunos programas muestran cómo viven mejor las personas de “afuera”  y queremos tener el mismo éxito que ellos e intentar estar a su nivel, por esto se empieza a formar algo falso, como una cubierta que se expresa con modismos extranjeros, cambia su forma de ser sólo para agradar y deja de lado sus raíces y quien es en realidad.

Este factor suele afectar mayoritariamente a los jóvenes, ya que están en busca de una identidad, de algo que los haga únicos y la ilimitada comunicación que ahora existe, ejerce un tipo de presión psicológica para ser como la gente que se ven en las revistas o en la desdichada farándula.

“Uno vive dentro de alguien que no es uno” nos recuerda  Jodorowsky  y es verdad, no se manifiesta en todo Chile, pero de a poco, esos grupos  afectados por el cambio nos hacen perder nuestra identidad.
Insisto, nuestra autoestima nos hace querer olvidarnos de quienes somos, “La pérdida de la identidad… no es por la llegada de personas distintas, sino por el olvido de una tradición propia”.

“Es necesario aceptar por lo tanto que la chilenidad nunca ha sido algo estático”, con el paso del tiempo se ha ido modificando por la liberación que ha sufrido el país, en cuanto a creencias, modo de vida, etc. El chileno es como un camaleón, y a pesar de todos los cambios que haga, siempre mantiene una característica que lo distingue de los demás.

Las fiestas patrias es cuando más nos acordamos de nuestra identidad como chilenos, y con toda la celebración, en un momento nos volvemos “algo bastante bruto y básico”, es  divertido, compartimos con nuestras familias, vemos la parada militar, es en donde somos más amigables con el otro y recordamos nuestras tradiciones, quizá no todos los días sean así, pero de esta fecha deberíamos reflexionar e intentar apreciar un poquito más nuestras raíces cada día.

 El campo es en donde más arraigada se encuentra nuestra identidad, ya que no están tan sometidos a la globalización aún, pero ya que este es nuestro sector primario de recursos, quizá algún día impacte la modernización  y las personas busquen una forma de tener más y mejores bienes  y tengan que someterse a la modernización, perdiendo lo que queda y pasando a ser personas “nuevas”.


Mi conclusión es que la permanencia de la identidad en Chile, depende solo de nosotros, la globalización seguirá en aumento, tenemos que aprender  a valorarnos más como país y no olvidarnos de quienes somos en realidad.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Documental


Este documental da cuenta de uno de nuestros símbolos de identidad, el huaso chileno y cómo se ha ido transformando y perdiendo a través de los años.