La globalización es un elemento muy útil, ya que nos puede
ayudar en cuanto a expandir nuestras costumbres y aprender sobre otros.
Chile es el líder en el ranking de la globalización en
América Latina, la mayoría de nuestra población sabe aprovechar bien este
cambio, pero una parte de Chile está cambiando radicalmente, perdiendo su
identidad propia.
Mucha gente culpa a la globalización, como responsable de la
pérdida de una serie de características que definen a un chileno, pero la
realidad es que hoy con la búsqueda de una identidad propia, nos dejamos
influenciar.
“La neurosis parental, nos va creando un disfraz”, dice
Jodorowsky, y tiene razón, ya que de pequeños nos imponen un carácter, una
forma de comportarse y se encierran en eso, es por esto que cuando los niños
crecen, se ven más influenciados por la moda, ya que buscan crearse un espacio
propio en donde destacar por ser uno mismo y no caer en la categoría de país,
ya que una persona no representa a todo Chile.
Los medios de comunicación han tenido un papel importante en
cuanto a nuestra identidad, el problema quizá es que nuestra autoestima es
demasiado baja, por eso nos vemos fuertemente influenciados por la televisión,
Internet, etc. El ejemplo más claro de esto es la televisión, algunos programas
muestran cómo viven mejor las personas de “afuera” y queremos tener el mismo éxito que ellos e
intentar estar a su nivel, por esto se empieza a formar algo falso, como una
cubierta que se expresa con modismos extranjeros, cambia su forma de ser sólo
para agradar y deja de lado sus raíces y quien es en realidad.
Este factor suele afectar mayoritariamente a los jóvenes, ya
que están en busca de una identidad, de algo que los haga únicos y la ilimitada
comunicación que ahora existe, ejerce un tipo de presión psicológica para ser
como la gente que se ven en las revistas o en la desdichada farándula.
“Uno vive dentro de alguien que no es uno” nos recuerda Jodorowsky
y es verdad, no se manifiesta en todo Chile, pero de a poco, esos
grupos afectados por el cambio nos hacen
perder nuestra identidad.
Insisto, nuestra autoestima nos hace querer olvidarnos de
quienes somos, “La pérdida de la identidad… no es por la llegada de personas
distintas, sino por el olvido de una tradición propia”.
“Es necesario aceptar por lo tanto que la chilenidad nunca
ha sido algo estático”, con el paso del tiempo se ha ido modificando por la
liberación que ha sufrido el país, en cuanto a creencias, modo de vida, etc. El
chileno es como un camaleón, y a pesar de todos los cambios que haga, siempre mantiene
una característica que lo distingue de los demás.
Las fiestas patrias es cuando más nos acordamos de nuestra
identidad como chilenos, y con toda la celebración, en un momento nos volvemos “algo
bastante bruto y básico”, es divertido,
compartimos con nuestras familias, vemos la parada militar, es en donde somos
más amigables con el otro y recordamos nuestras tradiciones, quizá no todos los
días sean así, pero de esta fecha deberíamos reflexionar e intentar apreciar un
poquito más nuestras raíces cada día.
El campo es en donde
más arraigada se encuentra nuestra identidad, ya que no están tan sometidos a
la globalización aún, pero ya que este es nuestro sector primario de recursos,
quizá algún día impacte la modernización
y las personas busquen una forma de tener más y mejores bienes y tengan que someterse a la modernización,
perdiendo lo que queda y pasando a ser personas “nuevas”.
Mi conclusión es que la permanencia de la identidad en
Chile, depende solo de nosotros, la globalización seguirá en aumento, tenemos
que aprender a valorarnos más como país
y no olvidarnos de quienes somos en realidad.